Divorcio sin hijos Madrid

Englobamos en este apartado aquellos matrimonios que no han tenido descendencia común, y que tampoco han adquirido bienes inmuebles sobre los que haya de realizarse un reparto. Se trata, por lo tanto, de la modalidad de divorcio más sencilla, donde habrán de elaborarse una serie de manifestaciones y acuerdos que den lugar a la disolución del vínculo matrimonial.

Para empezar, aclarar que para poder divorciarse es requisito que hayan pasado tres meses como mínimo desde el día del matrimonio. A través del certificado de matrimonio la administración de justicia comprobará la fecha de celebración del enlace y el momento de petición del divorcio. Es por ello que la primera declaración que se formula en el convenio regulador después de identificar a las partes es la fecha en que se casaron.

Después hay que manifestar que no existen hijos comunes menores de edad. Este dato es trascendente porque si los hubiera cambiarían completamente tanto las obligaciones necesarias que deben plasmarse por convenio como el propio trámite del procedimiento. Cuando existen hijos menores sabemos que interviene el Fiscal. No será necesario justificar mediante documentación adjunta la inexistencia de menores, bastará con expresar que no los hay.

Abogado divorcio sin hijos

La siguiente especificación tiene relación con el régimen económico del matrimonio. Hay que revelar si hay separación de bienes o sociedad de gananciales que carezca de bienes, que son los más frecuentes en la práctica. Conocer el régimen económico será esencial para el posterior reparto de bienes comunes si procede. Si hay gananciales basta con manifestarlo, pero si hubiera separación de bienes habrá de acompañarse la demanda de una copia auténtica de la escritura de capitulaciones matrimoniales, que se puede realizar en una Notaría.

Consecuentemente se exponen su voluntad en disolver el vínculo matrimonial existente entre ellos, así como aquellos acuerdos a los que hayan llegado los cónyuges. Pueden ser referentes a quien se queda el uso de la vivienda, cuándo la abandonará el que no la vaya a utilizar en el futuro, cómo se reparten los gastos del proceso de divorcio y cualesquiera otros trascendentes para la futura separación y el correcto desarrollo del trámite del divorcio.